5 reglas poderosas para emprendedoras

paginaweb emprendedorasLos emprendedores crean los más nuevos e innovadores negocios y, aúnque las mujeres no se están quedando atrás, aún existen barreras que derribar. Estos son tres consejos para ayudar a las emprendedoras a escalar su negocio.

Estas son cinco estrategias que te ayudarán a sobrepasar los temores empresariales y a escalar tu negocio, incluso si es un terreno desconocido:

1. Deja de buscar aprobación y abraza tu locura

Éste es tu negocio. Es tuyo porque nadie más ha tenido la visión que tú tuviste para iniciarlo. Deja de buscar la aprobación de los demás antes de lanzar un nuevo producto o aterrizar una idea. Las personas más exitosas son aquellas que alguna vez fueron consideradas demasiado alocadas.

2. Celebra hasta el más pequeño de los triunfos

Para mantener una actitud que te permita alcanzar tus logros, necesitarás un constante refuerzo positivo. ¿Finalmente tuviste el valor de hacer esa llamada que habías estado posponiendo? ¿Conseguiste deshacerte de esta pila de pendientes? ¡Levanta los pies para celebrar! Esa energía te impulsará.

3. Sé específica

Ahora que confías en tus instintos y celebras a lo largo del camino, rétate a romper tu visión en trozos más pequeños. Con la libertad de hacer lo que quieras durante el día, llega un aumento en la necesidad de ceñirse a un plan. ¿Qué quieres lograr este mes y qué tienes a la mano para alcanzar tus metas? Escribir tus objetivos aumentará significativamente tus posibilidades de éxito.

4. Entiende que el dinero es como el brócoli

Un mentor alguna vez me dijo que ganar dinero es como hacer brócoli: no tienes miedo de usar el brócoli que está en tu refrigerador, ¿o sí? Sabes que siempre podrás obtener más. Del mismo modo, si estás comprometida con el crecimiento de tu negocio, no debes temer invertir en tu crecimiento o hacer las cosas que te emocionan. En lugar de preocuparte por el dinero que estás gastando, concéntrate en que cada inversión que valga la pena.

5. Sé agradecida

Mi padre solía decir que, sin importar lo bien o mal que te vaya, siempre hay alguien a quien le va mejor o peor que a ti. La comparación es la raíz de la desesperación. Todos los días podemos elegir entre ser agradecidas por lo que tenemos, sin importar en dónde queremos estar.

"Al final del día trabajo para mí misma, y no se le puede poner un precio a eso", afirma Sherwood. "Tampoco puedo poner un valor a las enseñanzas que les estoy dando a mis hijos mientras me ven construir mi empresa".

Como todo lo que vale la pena, ser empresario no es fácil. No obstante, todas podemos ser agradecidas por la oportunidad que implica perseguir un trabajo significativo y construir una vida que amemos. ¿Qué más se puede pedir?